.

DIVERGENTE

Escrito por Diego Salgado
  • Titulo Original
    Divergent
  • Producción
    Lucy Fisher y Douglas Wick para Red Wagon (EE.UU., 2014)
  • Dirección
    Neil Burger
  • Guión
    Evan Daugherty; basada en la novela de Veronica Roth
  • Fotografía
    Alwin H. Küchler
  • Música
    Junkie XL
  • Montaje
    Richard Francis-Bruce, Nancy Richardson
  • Distribuidora
    eOne Films
  • Estreno
    30 Abril 2014
  • Duración
    139 min.
  • Intérpretes
    Shailene Woodley (Beatrice ‘Tris’ Prior), Kate Winslet (Jeanine Matthews), Maggie Q. (Tori), Theo James (Cuatro), Ray Stevenson (Marcus Eaton), Miles Teller (Peter), Zoë Kravitz (Christina), Jai Courtney (Eric), Ashley Judd (Natalie Prior).

divergente2Adaptación de una distopía literaria para jóvenes que podría haber sido mucho más creativa, pero que no deja de tener interés.

Divergente constituye el enésimo intento de Hollywood por facturar la adaptación cinematográfica de una saga literaria para jóvenes que tenga la capacidad de emular el éxito continuado a lo largo de varias entregas de las series Crepúsculo (2008-2012) y Los juegos del hambre (2012-2015). En esta ocasión, el material de base es una distopía futurista articulada en tres volúmenes por la escritora Veronica Roth, implicada asimismo como coguionista en Divergente y sus continuaciones; porque, a la hora de escribir estas líneas, la primera película parece haber tenido la suficiente repercusión internacional como para que sus productores ya hayan fijado las fechas de estreno de Insurgent (2015) y Allegiant (2016).

La filiación cristiana de Veronica Roth, su creencia en un libre albedrío que ejercido con criterio sirve también a los designios benevolentes de una voluntad superior, impregna el universo Divergente, circunscrito en principio a una Chicago post-apocalíptica cuyos habitantes, diezmados y aislados por un conflicto bélico global indeterminado, han aceptado en nombre de la paz su división en cinco facciones, cada una de las cuales cumple con una función que llevan a cabo ciudadanos de cualidades similares. Sin embargo, algunos no pueden ser incluidos en ninguna de las categorías productivas de la ciudad; trascienden la condición de osados, eruditos, cordiales, honestos o abnegados. Se les califica por ello de divergentes, y se les considera un peligro para la estabilidad colectiva, no solo porque son incontrolables, sino porque sus muchas aptitudes les permiten detectar las imposturas de un orden mucho menos justo y estable de lo que apuntan las apariencias.

La protagonista de la película es, obviamente, una divergente, Beatrice (Shailene Woodley), que, violentando las costumbres, escoge cuando llega a la adolescencia una facción diferente a la que la comunidad y sus padres esperaban, y, una vez en ella, continúa manifestado signos de disconformidad y lucidez que muy pronto harán de ella un elemento desestabilizador del sistema. Como puede apreciarse, nos hallamos ante una novela de formación arquetípica, en la que la protagonista va conociéndose a sí misma a medida que supera retos y se gana un puesto de relieve en un cuerpo social que no había tenido en consideración sus peculiaridades. Es inevitable que los jóvenes encuentren atractivo este tipo de relatos, que apelan directamente a las dificultades de su inserción en el mundo adulto; como es lógico que, más allá de que el fenómeno obedezca en primera instancia a la lógica de mercado, unos tiempos tan turbulentos como los actuales estén propiciando abundantes propuestas con el mismo argumento: a Divergente y la ya citada Los juegos del hambre habría que sumar El juego de Ender (2013) o The Maze Runner (que se estrena en España en septiembre de 2014).

Sin embargo, Divergente subraya el primer aspecto apuntado, es decir, su carácter de relato iniciático tradicional, en desdoro de su posible ligazón al presente. Ello la convierte en una película de menor impacto inicial pero, según va avanzando su metraje, de mayor alcance. A ello contribuyen unas labores de dirección y montaje, a cargo respectivamente del realizador Neil Burger y los montadores Richard Francis-Bruce y Nancy Richardson, de infrecuente claridad para lo que se estila hoy en día. Como resultado, hasta que Divergente se cree obligada a abandonarse a una acción y unas aventuras que delatan por su blandenguería el sector de público a que se dirige, seguimos con interés cómo nuestra protagonista descubre lo que es el verdadero amor filial y romántico, la fidelidad a sí misma, y los precios de ser aceptada por cualquier grupo y de disponer del permiso para practicar la violencia. Alberga además una de las escenas más bellas de la temporada, el recorrido aéreo de una Chicago nocturna y en ruinas por parte de una Beatrice que ya no es tal sino Tris, concluido con éxito su periodo de instrucción con la facción de los osados. Hacía tiempo que una producción comercial no sabía reflejar con tanta sensibilidad el vértigo y el entusiasmo de ser joven, antes de que la existencia empiece a cobrarse el precio de que sigamos vivos aprovechando que ha pasado la época en que lo estuvimos realmente.

 

Utilizamos cookies propias y de terceros con el fin de mejorar la experiencia del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Ver política de cookies.