.

EL ATARDECER

Escrito por Ángel A. Pérez Gómez

Filme honesto con una historia desgraciada, pero muy previsible.

Un tema recurrente en el cine actual es la condición femenina y una de sus variantes más de moda es «lo que sufren las mujeres» que muchas veces se convierte en «lo que sufrimos las mujeres», cuando la realización está a cargo de una directora o el punto de vista adoptado es el de la protagonista. En el mundo de la televisión la serie que ha impuesto esta perspectiva es, sin duda, Mujeres desesperadas.

El atardecer –película germano-norteamericana que bien podría ser inglesa y no sólo porque Vanessa Redgrave encabeza el reparto, sino por su «look» visual y tono narrativo– se encuadra con pleno derecho en esta tendencia y en el género del melodrama, aunque con poca gracia y escasa música.
 
El argumento, tomado de una novela, tiene estructura de flash-back. La protagonista, Ann, delira en su lecho de muerte y habla de unas personas que sus dos hijas desconocen. El guionista se encarga de contarnos las «cosas que pasaron» y que marcaron la vida de su madre: en la boda de su mejor amiga fue la causante involuntaria de la muerte del hermano de la novia y mantuvo un fugaz pero intenso amorío con el que había sido pretendiente de la prometida. El signo trágico de aquellos acontecimientos gravitaron sobre ella y el resto de personajes condenándolos a la infelicidad.
 
Poca sustancia narrativa y no demasiado bien puesta en escena, así que el film acaba por transcurrir por senderos trillados con algún que otro momento feliz (no muchos), sobre todo, gracias a las «tres veteranas» de lujo del reparto: la Redgrave, la Streep y la Close, que repiten tics y poses conforme a lo que se espera de ellas.
 
En cambio, las secuencias desafortunadas son mucho más numerosas: la enfermera trasmutada en novia, la polilla que vuela como una luciérnaga, el embarazo de la hija menor... Lajos Koltai, que como se sabe es un excelente fotógrafo, dirige su segundo largometraje. «A la vejez, viruelas». La verdad es que no lo hace nada bien. Se le nota corto de recursos a la hora de dirigir a los actores, de plantear las escenas, de insuflar pasión y tragedia al relato, que se resiente de falta de brío y brillantez. Tampoco el guión da para mucho más, todo hay que decirlo.
 
El atardecer no acaba de irritar porque el film pretende ser honesto y contar una historia desgraciada, pero aburre bastante (casi todo es previsible) y, en algunos momentos (ya señalados) tiene unos bajonazos que desmerecen del conjunto. En suma, una película que ocupará –con la aprobación de los programadores– una noche en un canal generalista. Tan sólo eso, pero tampoco menos. Que no se puede decir tanto de muchos estrenos...

Utilizamos cookies propias y de terceros con el fin de mejorar la experiencia del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Ver política de cookies.