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MAÑANA EMPIEZA TODO

Escrito por José Luis Sánchez Noriega
  • Titulo Original
    Demain tout commence
  • Producción
    Vendôme Production / Mars Films / TF1 Films Production / Poisson Rouge Pictures (Francia, 2016)
  • Dirección
    Hugo Gélin
  • Guión
    Hugo Gélin, Mathieu Oullion, Jean-André Yerles (Historia: Guillermo Ríos, Leticia López Margalli, Eugenio Derbez)
  • Fotografía
    Nicolas Massart
  • Música
    Rob Simonsen
  • Montaje
    Valentin Feron Grégoire Sivan
  • Distribuidora
    A Contracorriente
  • Estreno
    31 Marzo 2017
  • Duración
    115 min.
  • Intérpretes
    Omar Sy, Clémence Poésy, Antoine Bertrand, Gloria Colston, Karl Farrer, Anna Cottis, Susan Fordham, Phelim Kelly, Richard Banks, Attila G. Kerekes, Andy Mihalache, David Lowe, George Johnston, John Heartstone, Sian Altman, Alexandra Kiss, Claire Ashton

manana2Catálogo de emociones para la familia

            El actor afroeuropeo Omar Sy se metió en el bolsillo a los espectadores con Intocable, unos de los grandes taquillazos del cine francés en los últimos años, con 2,5 millones de entradas sólo en España. Es un grandullón un tanto deslavazado con una cautivadora sonrisa, muy apropiado para la comedia al tiempo que desprende ternura por su cara de buena persona. Después de aquella película ha logrado otros papeles protagonistas con la misma pretensión, aunque con menor fortuna, hasta que vuelve a reventar la taquilla con Mañana empieza todo, una comedia melodramática hecha a su medida y destinada a un público familiar como propuesta para pasar una tarde agradable.

            Se trata de un remake de No se aceptan devoluciones (2013) una cinta mexicana dirigida y protagonizada por Eugenio Derbez que fue estrenada en cable y televisión de pago en Francia sólo dos meses antes. Se cambia Acapulco por la Costa Azul y Los Angeles por Londres, y, sobre todo a Derbez por Omar Sy, pero prácticamente es una copia directa. La versión francesa aporta la diferencia de color de la piel, aunque el original mexicano es más salvaje ya desde la secuencia inicial, con la cruel prueba a que el protagonista es sometido por su padre, y añade toques críticos (el paso a EE UU es en un camión de ilegales).  

En la senda de Tres solteros y un biberón, con las vicisitudes de hombres-hombres a quienes se presupone nula destreza en el trato de bebés, se busca la sonrisa con las aventuras del playboy Samuel, que se gana la vida paseando turistas en lancha, a quien le dejan una niña de meses con el argumento de que es suya. Irá a Londres en busca de la madre voluntariamente desaparecida y, al no encontrarla, no tiene más remedio que criar a la niña (Gloria). Se emplea como especialista de cine rodando secuencias peligrosas y ello parece inspirar el despliegue de recursos espectaculares para que Gloria tenga una vida feliz, aunque sea faltando al colegio la mayor parte del tiempo. Todo va bien hasta que regresa la madre, arrepentida y dispuesta a recuperar a su hija.

Con más oficio que talento, en este segundo largo, Hugo Gélin se vale de los recursos más manidos de la comedia familiar y se apoya casi todo el tiempo en el encanto de los actores-personajes principales (Samuel y Gloria, a los que también se puede sumar el productor de cine gay) pulsando las teclas emocionales del público, primero con la ternura y más tarde con el melodrama un tanto exagerado y falto de verosimilitud. El desarrollo argumental no daba para dos horas y, aunque mantiene el ritmo, le falta inspiración. Pero no hay que pedir mucho a una pieza tan seductora como ligera, igual a una golosina que ni endulza de verdad ni mucho menos alimenta.

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