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ABRACADABRA

Escrito por José Luis Sánchez Noriega
  • Producción
    Arcadia Motion Pictures / Atresmedia Cine / Movistar+ (España, 2017)
  • Dirección
    Pablo Berger
  • Guión
    Pablo Berger
  • Fotografía
    Kiko de la Rica
  • Música
    Pablo Berger, Alfonso de Vilallonga
  • Montaje
    David Gallart
  • Distribuidora
    Sony Pictures
  • Estreno
    04 Agosto 2017
  • Duración
    90 min
  • Intérpretes
    Maribel Verdú, Antonio de la Torre, José Mota, Josep Maria Pou, Quim Gutiérrez, Priscilla Delgado, Saturnino García, Ramón Barea, Javivi, Julián Villagrán, Rocío Calvo, Javier Antón, Janfri Topera, Fabia Castro

abraca2Parábola sobre el ocaso del machista

            No se puede negar a Pablo Berger (Bilbao, 1963) su personalidad cinematográfica o su voluntad de un discurso singular: ni tiene prisa por rodar –su anterior título es de hace cinco años y el primero de hace 14- ni se pliega a proyectos ajenos. Los tres largometrajes filmados hasta el momento muestran esa personalidad con historias situadas en un pasado entre indeciso y mitificado donde los personajes tienen fuerza, probablemente por su propensión al estereotipo. El debut de Berger con Torremolinos 73 merecía más de los casi 400.000 espectadores que tuvo, pues era una buena comedia, bien distinta de lo acostumbrado. El desquite de Blancanieves ha sido en toda regla: pocas veces un proyecto tan “inviable” sobre el papel ha conseguido esos excelentes resultados.

            Pasado un lustro, el cineasta bilbaíno escribe y dirige Abracadabra que es una comedia que bebe de la tradición española de la comedia negra y del esperpento. Al final, la historia contada tiene no poco de alegoría sobre el poder y la independencia a que ha de aspirar la mujer; o, si se prefiere, sobre el fracaso de la figura del varón machista y prepotente. En un barrio de clase obrera, en un piso reducido viven Carmen, Carlos y su hija adolescente, Toñi, permanentemente conectada a los auriculares. Carlos es gruista y extremadamente futbolero, hasta el punto de que la familia llega tarde a una boda y hasta se permite interrumpir la ceremonia con un grito derivado de la escucha de la final de la Copa del Rey. En el convite, un primo de Carmen, Pepe, hace una sesión de hipnosis: Carlos se ofrece como voluntario pero sólo lo hacer para burlarse del primo, a quien no puede ver porque cree que le gusta su mujer.

            Sin embargo, Carlos sufre una transformación y en casa empieza a comportarse como un marido y padre ejemplar: atiende a su familia, recoge los platos, limpia la casa… en fin, todo lo que no ha hecho en su vida. Carmen y Pepe lo lleva al Dr. Fumetti, que ha sido maestro de Pepe, quien diagnostica que se ha metido en su cuerpo un tal Alberto. De hecho, Carlos tiene alucinaciones en que se le aparece un chimpancé. A partir de ahí se trata de liberar a Carlos de ese alien que lleva dentro, que, además, tiene tras de sí una historia criminal.

            Lo mejor que se puede decir de esta propuesta es lo bien que está rodada, la fuerza de muchas imágenes, las excelentes ambientaciones y la facilitad para llevarnos a distintas épocas y ambientes. Diríamos que Berger demuestra, una vez más, ser un animal creador de imágenes-sonidos que subliman y trascienden el referente histórico o real. Pero en el debe de Abracadabra se encuentra un guion con vaivenes, flecos y digresiones que impiden la plena identificación del espectador con la historia y que no siempre se justifican en el propio relato, como sucede con la secuencia –por otra parte excelente- de Carlos en la discoteca para jubilados perseguido por Carmen. Quiere esto decir que la película se ve a gusto, uno va disfrutando de los fragmentos, aunque le sobrevuele constantemente la incertidumbre de adónde quiere ir la historia. (También pudiera ser que ese guion deshilachado sea una apuesta del cineasta, pero, a mi juicio, ello no cambia la recepción del relato).

            Al final –e, inevitablemente, aquí entra la subjetividad del abajofirmante- Berger utiliza el mecanismo de la hipnosis (magia, posesión diabólica o como se quiera llamar) para trazar una historia con valor de alegoría: la mujer de clase obrera ninguneada, menospreciada, utilizada… por el marido al que se unió bien pronto, y que la tiene recluida en casa, alcanza su liberación prescindiendo de los hombres. Puede parecer muy básico, pero todos los cuentos tienen moralejas que se enuncian en una frase. Probablemente un segundo visionado en devedé, más analítico, nos permita apreciar otros matices, interrelaciones, apuntes o reflexiones. No es una película fácil ni redonda, pero llega a fascinar en varios momentos, resulta divertida y, por ello, merece la pena.   

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