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DUNKERQUE

Escrito por Julio Vallejo Herán
  • Producción
    Dunkirk. P: Syncopy, Warner Bros, Dombey Street Productions, Kaap Holland Film, Canal+, Ciné+, RatPac-Dune Entertainment (Estados Unidos, 2017)
  • Dirección
    IChristopher Nolan
  • Guión
    Ivo Christopher Nolan
  • Fotografía
    Hoyte Van Hoytema
  • Música
    Hans Zimmer
  • Montaje
    Lee Smith
  • Distribuidora
    Warner
  • Estreno
    21 Julio 2017
  • Duración
    107 min.
  • Intérpretes
    Fionn Whitehead (Tommy), Tom Hardy (Farrier), Cillian Murphy, Mark Rylance (Mr. Dawson), Kenneth Branagh (Commander Bolton), James D'Arcy (Colonel Winnant), Aneurin Barnard (Gibson), Jack Lowden (Collins)

dunkerque2Lograda mezcla de suspense y película bélica.

El británico Christopher Nolan se ha ganado un hueco en Hollywood con un puñado de películas que revisan géneros populares como el thriller, el cine de superhéroes o la ciencia-ficción, pero pretenden ir más allá desde el punto de vista narrativo, visual e intelectual. El resultado puede generar tantas filias como fobias, pero es indudable que sus largometrajes no son meros productos artesanos o alimenticios, sino que responden a la visión de un autor que impone su personalidad. Ahí quedan para demostrarlo obras como Memento, El caballero oscuro, Origen o Interstellar.

Dunkerque se encuadra perfectamente dentro de una filmografía marcada por la ambición, aunque se distancie de algunos de sus trabajos al apostar por una historia basada en hechos reales y obviar sus algo forzados y demasiado habituales giros de guion. Aborda la famosa evacuación de 33.000 militares británicos de la playa francesa de Dunkerque haciendo al espectador partícipe de las sensaciones de muchos de los soldados presentes en aquella hazaña, una derrota en toda regla que acabó asumiéndose como una victoria. Nolan, que firma en solitario el guion, no pretende dar lecciones de Historia sobre aquel suceso. Se limita a transmitir los sentimientos que muchos de aquellos protagonistas pudieron vivir en sus propias carnes mientras se encontraban rodeados por las fuerzas nazis y su llegada a las orillas de su país de origen parecía sumamente incierta. Plantea este hecho bélico desde tres ángulos: las fuerzas británicas que se encontraban en el espigón de la playa gala, uno de los muchos barcos de recreo que se hizo a la mar para rescatar a las tropas de la Union Jack y los aviadores que luchaban desde el cielo para despejar la zona de los bombardeos alemanes.

Se pretende captar la atención del espectador creando constantes momentos de suspense y dejando en un plano muy secundario los diálogos. El resultado es una cinta bélica que asume en más de una ocasión las formas del thriller y que quiere ser un retrato impresionista de lo que pudo ser aquel infierno. Nolan se sabe al dedillo las normas del suspense de su compatriota Alfred Hitchcock y las utiliza sin ningún pudor, logrando que el espectador se encuentre en un constante estado de tensión. Lo consigue gracias a un espléndido uso del sonido y de una asombrosa banda sonora del germano Hans Zimmer, que subraya con sus ritmos repetitivos la angustia de los héroes de la historia.  Por otra parte, las imágenes de tonos azulados y grises del director de fotografía Hoyte Van Hoytema aumentan más si cabe los sentimientos de tristeza y desolación de unos hombres que luchaban por huir de un verdadero infierno.

Aunque Nolan no pretende en ningún momento ser didáctico ni ser un mero ilustrador de hechos reales, el filmeno pasa la ocasión de mostrar fugazmente las disensiones entre los ejércitos británicos y franceses, subrayar la valentía de unos civiles que pusieron en juego su vida por salvar a los soldados de su país y recordar el famoso discurso de Winston Churchill acerca de aquel hecho. No obstante, a pesar de encontrarnos ante un espectáculo técnicamente impecable, la obra de Nolan no alcanzaría su propósito sin la inconmensurable labor de una bien escogida mezcla de actores veteranos y recién llegados. Es cierto que apabulla la nobleza que imprime el siempre espléndido Mark Rylance, en el papel de un hombre maduro que se lanzó al mar en un pequeño barco con su hijo adolescente para salvar a los compatriotas que se encontraban atrapados; la valentía que transmite Tom Hardy como piloto de un avión Spitfire o la firmeza que Kenneth Branagh otorga a un comandante con un intachable sentido del deber, pero sus trabajos no oscurecen en ningún momento las brillantísimas interpretaciones de un grupo de actores jovencísimos que encarnan a los asustados soldados.

La mezcla de proeza técnica con intimismo es la que convierte a Dunkerque en una de las mejores películas de Nolan y todo un hito dentro de las cintas que han abordado aquel hecho. Recordemos que, aparte de los largometrajes que lo han tratado tangencialmente, como Su mejor historia o Expiación, las dos obras más relevantes sobre el suceso hasta la fecha eran Dunkerque, una correcta producción británica de 1958 firmada por el artesano Leslie Norman, y Fin de semana en Dunkerque, filme de Henri Verneuil estrenado en 1964 que trataba aquella hazaña desde la perspectiva de un soldado francés.  

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