.

REGRESO A MONTAUK

Escrito por Ángel Antonio Pérez Gómez
  • Titulo Original
    Return to Montauk / Rückkehr nach Montauk (
  • Producción
    Film and Music Entertainment (F&ME) / Gaumont / Pyramide Productions / Savage Productions / Volksfilm / Ziegler Film (ALE-FR-IRL, 2017)
  • Dirección
    Volker Schlöndorff
  • Guión
    Volker Schlöndorff, Colm Tóibín; según la novela de Max Frisch
  • Fotografía
    Jérôme Alméras
  • Música
    Max Richter, Thomas Bartlett, Caoimhin O'Raghallaigh
  • Montaje
    Hervé Schneid
  • Distribuidora
    Golem
  • Estreno
    04 Agosto 2017
  • Duración
    106 min.
  • Intérpretes
    Stellan Skarsgård (Max Zorn), Nina Hoss (Rebecca), Susanne Wolff (Clara), Niels Arestrup (Walter), Isi Laborde (Lindsey), Bronagh Gallagher (Rachel), Robert Seeliger (Jonathan).

regreso2Oportunidad perdida.

A sus 78 años sigue en activo el director de El honor perdido de Katharina Blum y El tambor de hojalata. Pero su estrella declina. Lo demuestra este film romántico sobre un amor perdido que, en vano, se trata de reavivar pasados los años. Arranca con un largo parlamento de su personaje principal, el escritor alemán Max Zorn, que lee en un acto publicitario un fragmento de su última novela que promociona en EEUU. El libro versa sobre un amor frustrado, el de un escritor (él mismo) y una compatriota de la Alemania del Este que se conocieron en Nueva York cuando ambos eran jóvenes. Ella es ahora una abogada prestigiosa y rica, miembro de un bufete de Wall Street dedicado a las grandes empresas. Lleva todavía el apellido de su marido del que enviudó hace ya un tiempo. 

Toda la historia es previsible y casi toda ella suena a falsa e impostada. Los actores no muestran la menor química entre ellos y aquella gran pasión no deja de aparecernos tan vulgar y convencional como tantas otras que en el cine y la novela se han contado. De este fiasco no cabe echarle la culpa a nadie sino al propio productor, director y coguionista que no es otro que el propio Schlöndorff.

Los ambientes en que se desarrolla el relato es, más o menos, el mismo de los films de Woody Allen pero, mientras en éstos todo es ligereza, buen humor y visión socarrona del mundo de artistas y creadores, aquí es pesadez germánica, lugares comunes, frases altisonantes, diálogos impostados y plúmbeo desarrollo. Schlöndorff tiene, en efecto, oficio para sacar adelante el poco inspirado guion, pero da pena ver su talento al servicio de esta novelita rosa. He leído en algún papel que el director confiesa que la película nació vagamente inspirada en una aventura amorosa propia, en la que él desaprovechó la ocasión y que siempre lo ha lamentado. Nosotros, al contrario, lamentamos que no se la guardara para sí.

Nos quedamos únicamente con las imágenes desoladas de las playas, hoteles y casas de Long Island en invierno, que aunque muchos los han explotado plásticamente, no dejan de tener su melancólico encanto y son un luminoso contraste con la oscuridad de la urbe neoyorquina. La vida circula por otros derroteros.

Utilizamos cookies propias y de terceros con el fin de mejorar la experiencia del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.
Ver política de cookies.