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Cuestión de imagen: cine y Marca España

Escrito por Redacción

CON-24-ExpositoCuestión de imagen: cine y Marca España, de Alfredo Martínez Expósito, Vigo, Ed. Academia del Hispanismo, 2015, 294 pp. 

Los ensayos reunidos en este volumen interrogan desde varios ángulos las imágenes de una España reconstruida que el cine español de los últimos años del siglo XX y de la primera década del siglo XXI transmite a públicos nacionales e internacionales. Se abordan diferentes acepciones del término imagen y sus diferentes usos, en un intento deliberado de problematizar nociones aparentemente estables tales como imagen país, reputación nacional, estereotipo, y percepción cultural. Estas nociones se han definido con precisión milimétrica en las ciencias sociales pero se revelan ambiguas y polisémicas en el contexto de la recepción cinematográfica cuando una misma película suscita lecturas divergentes a públicos dispares. En su conjunto, el libro explora la pluralidad semántica de la imagen y la nación cuando estos conceptos se abordan desde diferentes posiciones espectatoriales. Además, varios ensayos interrogan la mirada del Otro tanto en sus intentos de domesticar una película extranjera como cuando trata de mantenerla extranjera y auténtica. Y también la mirada doméstica, tanto en sus estrategias de auto-identificación con la película como en su distanciamiento crítico de la misma.

Este libro parte de la doble hipótesis de que, si bien la contribución de la industria del cine español a la imagen, relativamente positiva, de España en el extranjero es muy sustancial, en última instancia resulta engañosa porque transmite nociones artificialmente construidas y se recibe de acuerdo a mitos, estereotipos y clichés preconcebidos. A estas hipótesis debería añadirse como precaución el reconocimiento de que la contribución del sector cinematográfico a la buena imagen de España en su propio mercado interno es muy discutible debido a su escasa cuota de mercado, a su postura crítica y a la percepción, antes mencionada, de su supuesto alineamiento ideológico.

Más allá de las obvias razones de peso para abordar un estudio de estas características, tales como que el tema de España ha experimentado un renacimiento en la vida política y cultural del país muy notablemente a partir del 11-M o que una mejor y más precisa comprensión de lo español en el extranjero redundaría en beneficio de los intereses españoles, este estudio nos parece importante por dos razones sustantivas. La primera es que en un mercado cultural internacional que depende de la economía globalizada resulta de crucial importancia estudiar la imagen que los países proyectan de sí mismos. Entre los formatos que constituyen las industrias audiovisuales, el cine es uno de los medios más universales de circulación de imágenes y goza de un prestigio cultural del que carecen las emisiones transnacionales de televisión o las redes sociales. La segunda es que en una economía simbólica basada en la hegemonía de la imagen resulta incomprensible que la relación entre las imágenes textuales (de la industria audiovisual) y las imágenes credenciales (reputación, prestigio) no haya sido aún objeto de análisis cultural pormenorizado en el caso español.

El nuevo orden mundial basado en la globalización de la economía y la interconexión de los mercados ha dejado prácticamente obsoletas muchas de las nociones asociadas al estado-nación independiente y soberano, a la vez que presenta nuevas demandas sobre los mecanismos de auto-presentación y representación nacional en el mercado global. Muchas nociones relacionadas con la diplomacia pública y la marca-país, sobre todo aquellas relacionadas con la producción y la percepción de imágenes nacionales, se han convertido de manera incontrovertible en una nueva forma de capital simbólico. Las industrias creativas, y la industria del cine en particular, desempeñan un papel central en la creación y difusión de este tipo de imágenes que hablan sobre la nación y en gran medida la explican y la articulan. En este libro se sugiere que el caso de España es especialmente interesante para un estudio de la imagen nacional, debido a la inusual confluencia de cinco factores, el primero de los cuales es sin duda la paradójica serie de interpretaciones que la imagen de España ha suscitado en la última década, y que van desde la indisimulada satisfacción de los sucesivos gobiernos centrales entre mediados de los años noventa (“España va bien”) y el comienzo de la crisis financiera global hasta la indisimulada decepción que observadores económicos como Mauro Guillén (2005) muestran ante la incapacidad de España para superar sus seculares problemas de imagen incluso cuando las condiciones externas son favorables y su economía genera buenas perspectivas (España era la octava economía mundial a comienzos del siglo XXI). El segundo factor es la buena posición relativa de sus industrias culturales, incluyendo el tamaño y el prestigio internacional de su industria cinematográfica (sexta del mundo por número de títulos producidos en la primera década del siglo). El tercero, su excelente posición en el mercado turístico internacional (segundo destino mundial por número de pernoctaciones y por ingresos durante la primera década del siglo). El cuarto, la rápida evolución de la sociedad española desde la Transición, que ha ido pareja a una vertiginosa transformación de la imagen que los españoles tienen de sí mismos. Y en quinto lugar, las considerables desigualdades del perfil internacional de España, un país del que se tiene un conocimiento relativamente alto en Europa e Iberoamérica pero que resulta perfectamente desconocido en otras partes del mundo donde su existencia sólo produce indiferencia.

En este libro se considerarán los diferentes significados del concepto de imagen-país en el contexto español y se sugerirá que la imagen de España tal como ésta es codificada y difundida por el cine español de las últimas dos décadas está estrechamente relacionada con un intento deliberado de los cineastas de explicar la compleja pluralidad de la sociedad y la cultura de España a todo tipo de audiencias nacionales e internacionales. Existe una enorme variedad de estrategias de representación que definen y explican esa imagen de España: la creación de imágenes visuales y el establecimiento de una imagen simbólica, la proyección de imágenes en la pantalla y la proyección de una imagen nacional en el extranjero, la desactivación de muchos viejos estereotipos y, simultáneamente, la reactivación de otros muchos, la aparente normalización de un país que una vez fue diferente y, a la vez, la indisimulada resignificación queer del país. Se comentarán algunas perspectivas metodológicas relevantes para analizar las cuestiones de imagen-país: imagología, la marca-país, la noción inesperadamente relevante de autenticidad. A medio camino entre el análisis fílmico, la mirada del espectador-turista y la retórica de la marca-país, se sugerirá que las imágenes han ido cobrando un protagonismo central en relación a las subjetividades contemporáneas, más atentas al tráfico simbólico en el que las apariencias son de vital importancia, que a la vieja cuestión de las esencias nacionales a menudo cristalizadas en identidades tan postizas como mudables.

Aunque en este libro se comentan principalmente películas de la primera década del siglo XXI muchos de los procesos en los que se insertan proceden de la década anterior. En este contexto resulta imposible ignorar la importancia del año 1992 como punto de inflexión en la historia reciente de la imagen de España: Juegos Olímpicos, Exposición Universal, Quinto Centenario y capitalidad cultural europea, pero también comienzo del auge de la inversión extranjera directa y del reposicionamiento global de algunas grandes empresas españolas; y también, cómo no, el creciente prestigio internacional de Pedro Almodóvar y el Oscar de Fernando Trueba por Belle époque. La primera década del siglo, por su parte, se cierra con una tendencia negativa sin precedentes en cuanto a la reputación de España: depresiones financieras (la crisis financiera global, estallido de la burbuja inmobiliaria, crisis de la Eurozona, crisis de la deuda soberana, crisis del sector bancario), inestabilidad política (debacle electoral del PSOE, aumento del sentimiento separatista en Cataluña, corrupción sistémica), aumento del pesimismo en todos los sectores. Entre ambas fechas habría que señalar una serie de acontecimientos de amplia repercusión mediática y de innegable impacto en la imagen de España a nivel internacional: los excelentes resultados económicos que convirtieron a España en modelo a seguir a finales de la década de los noventa; la contestada implicación del país en la guerra contra Iraq; los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004; la redefinición legal del matrimonio en 2005, haciendo posible el matrimonio entre personas del mismo sexo; el inicio de la crisis económica en 2007 y el paralelo hundimiento del valor de la Marca España.

Como no podía ser de otro modo, el cine español no ha sido ajeno a esta fulgurante historia de ascenso y caída de la imagen de España. Muy al contrario, ha sido testigo y partícipe del debate con una fuerte apuesta por el cine de temática social, el documental político, la inclusión de temas de actualidad en la comedia y el drama, e incluso la reactivación de algunos géneros, como el histórico, en clave política. Los estudios actuales sobre el cine español se adentran en el tema de la nación como uno de sus paradigmas más relevantes.En particular, la influencia de la política estatal sobre la producción cinematográfica y la cultura del cine durante la República, la dictadura y la democracia ha sido examinada desde una amplia gama de perspectivas, tales como la creación de una audiencia nacional en la década de los treinta, las interferencias ideológicas a través de la censura oficial y de otros mecanismos de control tales como las políticas de ayudas económicas y de subvenciones al cine, la diáspora de cine español en México (personificada por el director Luis Buñuel), y las diferentes gamas de la contestación a lo español por parte de directores catalanes y vascos desde los años setenta.

(tomado de la introducción del autor)

ÍNDICE

Agradecimientos ......................................................................... 11

Introducción ............................................................................... 15

1. La imagen de España

1.1. La imagen del país .............................................................. 39

1.2. Teoría de marcas ................................................................ 60

1.3. La Marca España ................................................................ 78

2. Aporías de la autenticidad 

2.1. Almodóvar y las imágenes de España................................ 97

2.2. La autenticidad escenificada en La mala educación ........ 112

2.3. Dos casos de autenticidad proyectada............................... 123

3. Turismo cinematográfico

3.1. Ciudades de marca ............................................................. 149

3.2. Asturias, un plató natural .................................................. 165

3.3. Cine gastronómico ............................................................. 189

4. La estética del lugar

4.1. Hegemonía en París-Tombuctú......................................... 207

4.2. Ambivalencia en La teta y la luna..................................... 229

4.3. Barcelona como no-lugar................................................... 247

Bibliografía......................................................................... 269

Filmografía...................................................................

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