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Cine español 1982-1998

Escrito por José Luis Sánchez Noriega

Trayectorias2Trayectorias, ciclos y miradas del cine español (1982-1998), de José Luis Sánchez Noriega (ed.), Barcelona, Laertes, 2017, 512 pp.

Este libro es uno de los frutos del proyecto de investigación “Sociedad, democracia y cultura en el cine español de la era socialista (1982-1996)” (HAR2015-66457-P), continuación de dos anteriores –“Ideología, valores y creencias en el “cine de barrio” del tardofranquismo (1966-1975)” (HAR 2009-08187) e “Ideologías, historia y sociedad en el cine español de la transición (1975-1984)” (HAR 2012-32681)- en los que se han analizado las películas del cine español de esos períodos desde una perspectiva social, política y cultural. Se trataba, por tanto, de estudiar hasta qué punto el cine español es fruto de una determinada sociedad, con sus especificidades y su talante, y, dialécticamente, en qué medida las películas han podido difundir determinados valores o estilos de vida en la sociedad cambiante de esos períodos.

La conveniencia de darle continuidad a estos trabajos viene dada, en primer lugar, por los notables resultados logrados con una metodología de estudios fílmicos ("film studies") de tradición semiótica, en la perspectiva del análisis textual de carácter estructuralista, poco practicada por los investigadores o en los ensayos sobre el cine español, mucho más volcados en cuestiones estéticas, géneros, problemas de producción o de distribución. La era de los gobiernos socialistas presididos por Felipe González conforma un período acotable y con interés para nuestro estudio, no tanto por su condición política progresista a lo largo de casi tres lustros cuanto por los cambios políticos y sociales (reconversión industrial, desarrollo del estado de las autonomías, incorporación a la Unión Europea, crecimiento economico, eventos de 1992, etc.) y por las mutaciones del cine español en orden a la homologación con los cines europeos tras la "larga noche" del franquismo y las contradicciones de la Transición. Las nuevas regulaciones y mecanismos de subvención (ley Miró) y la consiguiente caída de la producción, el acceso de nuevas generaciones de cineastas, los cambios en la exhibición con el vídeo doméstico y las nuevas “ventanas” de las cadenas de televisión, el cine hecho por mujeres, la reformulación de los géneros, la recuperación del público al final del período, la emergencia de nuevos temas y preocupaciones sociales, las sensibilidades de la primera generación nacida en democracia, etc. son algunos de los factores y cuestiones a tener en cuenta en un período del cine y de la sociedad española para cuyo estudio es necesaria la distancia mínima de dos decenios que tenemos ahora.

Antes de nada hay que recordar cómo es el cine del período anterior a fin de tomar conciencia tanto de las continuidades como de las rupturas que tienen lugar en esta nueva etapa. Como ya señalamos en Filmando el cambio social (Laertes, 2014), en una visión somera del cine de la Transición (1975-1984) se aprecian de inmediato elementos caracterizadores como: a) fuerte revisión del pasado histórico -principalmente de la Guerra Civil, el maquis y la resistencia antifranquista, la vida cotidiana durante el franquismo- con el propósito de dar a conocer la verdad histórica, hasta el momento monopolizada por la dictadura, sin silenciamientos ni manipulaciones; b) cuestionamiento de los principios tradicionales heredados, particularmente de la institución de la familia y de los valores morales y educativos del nacionalcatolicismo; c) puesta en valor de una nueva idea de la sexualidad, más lúdica y hedonista, desligada de la procreación y del tabú religioso, y abierta a identidades heterodoxas (transexualidad, homosexualidad) como refleja el ciclo de cine S y otras películas; d) reflexiones y denuncias sobre la conflictividad derivada de la delincuencia juvenil, ataques de extrema derecha e inseguridad y violencia de la droga que atemorizan al ciudadano (cine quinqui); e) documentales y ficciones de denuncia de prácticas contrarias a los derechos humanos y a las libertades ciudadanas (libertad de expresión, sindical, pena de muerte); f) películas de directoras adscribibles a un “cine de mujeres” (cine feminista y/o con personajes de mujeres como protagonistas, temas asociados a mujeres…) que preludian el generación de mujeres cineastas de los noventa;  g) cine más plural en formatos, géneros, estilos e identidades con un cine que dialoga más con el espectador al compartir su experiencia vital; y h) aportaciones de cineastas muy críticos situados en los márgenes de la industria (Zulueta, Viota, García Pelayo, Portabella…) y acceso a la profesión de nuevos directores (Mira, Trueba, Colomo, Martínez-Lázaro, Almodóvar,…) con intereses distintos a las generaciones anteriores.

El cine español durante los gobiernos socialistas de las dos últimas décadas del XX se caracteriza, muy en primer lugar, por la fuerte crisis con la caída del número de películas, de espectadores y de salas de cine, lo que conlleva todo un proceso de reducción del entramado industrial en sus diferentes sectores, desde la atomización de la producción, con empresas más pequeñas y coyunturales, a la distribución donde consiguen mayor protagonismo las multinacionales, filiales de los grandes estudios norteamericanos, en un parque más reducido de salas. La crisis no tiene únicamente una dimensión económica sino que afecta a la propia imagen, estima o percepción que la sociedad española tiene de su cine, con la evidente desafección en los ochenta, donde se convierte en lugar común entre las nuevas generaciones el descrédito de cualquier estreno tildado de españolada; quizá esta dimensión más cultural explique las interminables referencias peyorativas y la etiqueta “crisis del cine español” que ha llegado hasta el presente.Los años posteriores han demostrado que la superación de la crisis sólo ha sido posible desde la percepción más positiva que la ciudadanía adopta con las propuestas de la nueva generación de cineastas de los noventa. Junto a este rasgo podemos señalar los siguientes para esbozar una radiografía del cine español entre 1992 y 1998: 

a) continúa la revisión del pasado histórico inmediato (Guerra Civil y franquismo), aunque cambia la perspectiva, que ahora adquiere una distancia para la reflexión o profundización en el sentido último de ciertos acontecimientos o con voluntad de desmitificación por la vía del humor;

b) normalización de la libertad de expresión y legalización del cine X; ocaso de las películas de porno blando (cine S) y homologación europea de los estándares de calidad para el cine con subvención anticipada;

c) declive de la temática del sexo lúdico y de las sexualidades heterodoxas en beneficio de las reflexiones sobre la familia, el cuestionamiento de la autoridad paterna o las diferencias generacionales, y los conflictos sociales (terrorismo, inmigración, renuncia a la utopía igualitaria);

d) el cine documental (de testimonio y de montaje) de memoria histórica da paso a hibridaciones y nuevos estilos con el documental de autor y el ensayo cinematográfico (Martín Patino, Guerín, Erice);

e) coexistencia de varias generaciones de cineastas con estilos y sensibilidades muy diferentes, desde el realismo comprometido del NCE a la comedia joven de la Escuela de Argüelles y a las estéticas más personales de directores singulares (Gonzalo Suárez, Bigas Luna, Francisco Regueiro); irrupción de una nueva generación de directores de los noventa, asimismo con estilos plurales: más poético en Medem, Villaronga, Guerín o Marc Recha, con mayor voluntad de renovar los géneros y conectar con el público en Álex de la Iglesia, Amenábar, Urbizu o Gómez Pereira;

f) primera generación de mujeres cineastas (Gracia Querejeta, Iciar Bollaín, Chus Gutiérrez, Isabel Coixet) que ocupan un espacio propio en el cine español con mayor visibilidad que las francotiradoras en activo; y

g) fundación de filmotecas en las principales comunidades autónomas y de la Academia de Cine, creación de escuelas de cine, revistas y colecciones de libros que permiten una expansión de la cultura cinematográfica.

Lo que ofrece este libro es, básicamente, el análisis fílmico de 135 títulos representativos de las diversas tendencias, estilos, géneros, temas, ideologías… del cine español durante los gobiernos de Felipe González (1982-1996), aunque ampliamos dos años más, hasta 1998, a fin de tener en cuenta películas pensadas y escritas en ese período pero estrenadas más tarde. De igual modo, remitimos al anterior trabajo Filmando el cambio social para los análisis de títulos de 1982-1984, aunque aquí retomamos una decena de los más relevantes.

Siempre puede ser discutible la selección de obras y su representatividad; frente a otras selecciones no ha prevalecido la entidad estética de los filmes o, menos aún, la circulación por festivales o los premios recibidos. Se ha buscado su elocuencia en el citado diálogo/mirada con la realidad actual e histórica. La pluralidad de los autores necesariamente supone variedad en las herramientas de análisis y de reflexiones: unos hacen más hincapié en el contexto o en las referencias a la realidad histórica mientras otros se fijan más en el lugar del filme en la obra del autor, el género o el ciclo de películas en que pudiera encuadrarse. Aunque puede parecer abusivo incluir como cine español las películas mayoritariamente cubanas Guantanamera y Fresa y chocolate, la británica Tierra y libertad o la argentina Un lugar en el mundo, forman parte de nuestra selección por la relevancia de su exhibición y por el hecho de que, para conocer y comprender nuestro cine, también hay que tener en cuenta sus coproducciones; además, la última de ellas se debe a un director, Adolfo Aristarain, que ha rodado a ambos lados del Atlántico.

Estos análisis quedan complementados con tres artículos que contextualizan el marco de la sociedad, la legislación y la política cinematográfica y el panorama industrial y creativo de nuestro cine. En el primero, el historiador Juan Carlos Pereira presenta una síntesis de esa etapa, indicando los cambios legislativos de la consolidación democrática, la evolución política y económica, la madurez de una sociedad cada vez más plural y tolerante, la integración en la Unión Europea y la apertura internacional que llevan en estos tres lustros de la postransición a un país radicalmente distinto al heredado del franquismo. Los profesores Ernesto Pérez Morán y J. A. Pérez Millán hacen un cuidadoso trabajo de crónica y radiografía de la política cinematográfica de los sucesivos ministros de Cultura de los gobiernos socialistas, con reajustes y cambios no siempre coherentes ni oportunos. Finalmente, por nuestra parte hemos querido trazar una panorámica que dé cuenta de los diferentes componentes o niveles que permitan un conocimiento suficiente del cine español del período: la crisis y transformaciones en los sectores de la industria (producción, distribución y exhibición), los cambios generacionales y las nuevas sensibilidades de jóvenes cineastas, la incorporación de la primera generación de mujeres, la evolución de géneros y formatos, y el papel de las filmotecas y la cultura cinematográfica.

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Este libro ha sido posible gracias a la ayuda del proyecto de investigación “Sociedad, democracia y cultura en el cine español de la era socialista (1982-1996)” (HAR2015-66457-P) financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España en el que participan, las/os doctoras/es Bénédicte Brémard (Université de Bourgogne), Marie-Claude Chaput (Université París Ouest Nanterre La Défense), Óscar Curieses de las Heras (Colaborador honorífico UCM), Inmaculada Gordillo Álvarez (Universidad de Sevilla), Virginia Guarinos Galán (Universidad de Sevilla), Miguel Ángel Huerta Floriano (Universidad P. de Salamanca), Gérard Imbert (Universidad Carlos III de Madrid), Pilar Martínez-Vasseur (Université de Nantes), Gonzalo Pavés Borges (Universidad de La Laguna), Ernesto Pérez Morán (Universidad de Medellín), José Antonio Planes Pedreño (Universidad de Medellín), Marie-Soledad Rodríguez (Université Sorbonne Nouvelle-París III), Pedro Sangro Colón (Universidad P. de Salamanca) y Jéan-Claude Seguin (Université Lumière Lyon 2), coordinados por José Luis Sánchez Noriega (Universidad Complutense de Madrid).

ÍNDICE

 

Introducción. Un país en cambio, un cine en cambio………………………………….9

José Luis Sánchez Noriega

 

Entre la Transición y la consolidación democrática.

Los gobiernos del PSOE…………………………………………………………………………..15

Juan Carlos Pereira Castañares

 

Las políticas cinematográficas en los ochenta y noventa…………………………..31

Ernesto Pérez Morán y Juan Antonio Pérez Millán

 

Génesis de la crisis, nuevos públicos y cineastas……………………………………….53

José Luis Sánchez Noriega

 

Las películas significativas desde la Transición a las mujeres cineastas……..85

“Por el cambio”: menos películas y de más calidad (1982-1986)……………..…87

La gestión social-liberal y el fondo de la crisis (1987-1992) ……………………179

El declive socialista y la emergencia de nuevos cineastas (1993-1996)………..329

Cambio político y nueva imagen del cine español (1997-1998)……………………437

Francisco M. Benavent, Bénédicte Brémard, Óscar Curieses, Virginia Guarinos, Miguel Ángel Huerta Floriano, Gonzalo M. Pavés Borges, Ernesto Pérez Morán, José Antonio Planes Pedreño, Marie-Soledad Rodríguez, J.L. Sánchez Noriega, Pedro Sangro Colón

 

Los autores…………………………………………………………………………………………..489

Referencias bibliográficas……………………………………………………………………..493

Índice de películas (cronológico)……………………………………………………………499

Índice de películas (alfabético)………………………………………………………………502

Índice de directores………………………………………………………………………………504

 

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