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El western hispano de José Mallorquí

Escrito por José Luis Martínez Montalbán

coyote2Del 10 de marzo al 24 de julio de 2016 se ha podido contemplar la exposición Antifaz. José Mallorquí, creador de El Coyote, y la transformación de la sociedad lectora en España, en la Casa del Lector, en el complejo Matadero Madrid. En ella se ha pretendido rendir homenaje a la vida y a la obra de José Mallorquí Figuerola (Barcelona, 1913-Madrid, 1972), que con su trayectoria profesional a través de cuatro décadas, sobre todo en la novela popular y en el serial radiofónico, se convirtió en un verdadero fenómeno de la cultura de masas. Dicha exposición ha sido complementada por conferencias y mesas redondas, un ciclo de proyecciones cinematográficas y la edición del libro El hombre tras la máscara. José Mallorquí: su escritura y su tiempo. Aunque Mallorquí realizó casi toda su obra en los ámbitos de la narrativa y de la radio, en donde obtuvo sonados éxitos, hizo también incursiones en otros ámbitos de la creación, como el cine, el tebeo y la televisión. Pero en estos otros campos no tuvo la fortuna que había conseguido en las novelas y en la radio. 

En el terreno cinematográfico su filmografía se extiende a lo largo de 19 películas, que van desde Dos cuentos para dos (Luis Lucia, 1947) hasta La vuelta del Coyote (Mario Camus, 1998). Esta lista se abre con Dos cuentos para dos y La casa de las sonrisas (Alejandro Ulloa, 1947), que adaptan a la gran pantalla sendas novelas de Mallorquí, del género rosa, sin la intervención del escritor. La popularidad alcanzada por El Coyote, el famosísimo personaje creado por Mallorquí, cuya andadura se extiende a lo largo de 192 novelas, se plasmó en un proyecto, en 1950, para realizar una película sobre dicho personaje. Al frente se encontraba un director de prestigio en el cine español, como era Florián Rey. Pero el proyecto no cuajó y pasó por diferentes manos, de Julio Salvador a León Klimovsky, jugando con la posibilidad de hacer dos o tres filmes protagonizados por el famoso enmascarado. Finalmente, a mediados de 1954, le encomiendan la realización de una pareja de películas al realizador mexicano Fernando Soler, siendo el productor de las mismas Eduardo Manzanos. Pero ante el abandono de Soler, una vez comenzado el rodaje, se encarga de su finalización Joaquín Luis Romero Marchent.

Ese año de 1954 es muy importante en la vida de José Mallorquí, pues contratado por Manzanos, para que actúe como asesor de las dos películas sobre El Coyote, se traslada desde su Barcelona natal a Madrid. En la capital recibe la oferta de Manuel Aznar, directivo de la cadena Ser, para que trabaje como guionista en los programas de Radio Madrid. Con ello Mallorquí inicia la segunda etapa de su carrera profesional, como guionista radiofónico, en la que alcanzará un reconocimiento similar al que había logrado, anteriormente, como novelista. El fracaso de las películas de Romero Marchent, El Coyote y La justicia del Coyote, unido a su cada vez más importante trabajo en la radio, le llevan a alejarse de la escritura cinematográfica, hasta que, en 1962, Marchent le llama para escribir La venganza del Zorro. Esta película, como todas las demás en las que participará Mallorquí, hasta 1969, se adscriben al fenómeno de las coproducciones, que tanta importancia tuvo en el cine español durante la década de los sesenta. Aunque en algunas de ellas figura Francia como país coproductor, en su gran mayoría se trata de coproducciones entre España e Italia, pertenecientes casi exclusivamente al género western, en el que Mallorquí era un reputado especialista.

Se trata de mediocres productos, realizados con pocos medios y a destajo, aprovechando las facilidades fiscales que tenían las coproducciones, junto a las ventajas económicas que suponía rodar en España, dado el buen nivel técnico de nuestros profesionales, los bajos salarios que había que pagar y la favorable climatología, con sus muchas horas de sol. Y así se van sucediendo los títulos, El sheriff terrible (Alberto De Martino, 1962),  Cabalgando hacia la muerte (J. L. Romero Marchent, 1963), El vengador de California (Mario Caiano, 1963), hasta Winchester, uno entre mil (Primo Zeglio, 1968) y Sin aliento (Fred Reingoold, 1969). Entre ellos hay un péplum El valle de los hombres de piedra (Alberto De Martino, 1963) y una película de Joselito, El secreto de Tomy (Antonio del Amo, 1963).

mallorquiEn 1967 la Cadena Ser encarga a Mallorquí un guión para una emisión especial, con la que concurrir al prestigioso Premio Italia, de programas radiofónicos. Mallorquí escribe y dirige Tiempo que fue…, tiempo que es, un programa que supuso un auténtico ejercicio de estilo, en paralelo con un extraordinario despliegue de medios técnicos. En él se narra la historia de Juan, desde su niñez hasta su muerte, en un constante ir y venir a través de los años y de los recuerdos, con una considerable dosis de elementos autobiográficos. Tiempo que fue…, tiempo que es no ganó el Premio Italia, pero Mallorquí quedó muy satisfecho de su programa, al que poco después convierte en un guión cinematográfico, con el título Morir… dormir… tal vez soñar. Pero el fallecimiento del escritor, en 1972, no le permite ver la película que Manuel Mur Oti realiza en 1976, con dicho guión.

Años después, en 1998, un ambicioso proyecto, sobre la figura de El Coyote, trae a Mallorquí a primer plano. Se trata de la realización de una serie televisiva, de trece capítulos de una hora cada uno, y de un largometraje sobre el personaje enmascarado, auspiciado por el productor Enrique Cerezo y la cadena Antena 3. Pero el abandono de Antena 3 paraliza el proyecto, que finalmente se sustancia en la realización de una película, dirigida por Mario Camus, en donde se vuelve a demostrar, una vez más, la mala suerte que ha tenido con el cine el personaje de El Coyote, que es la mayor creación de la literatura popular en España.

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